Hostil es el paisaje
de desolada tierra
y llanuras yermas
erosionada por la sequía,
maltratada por el depredador.
Y allí resides señorial
rompiendo la monotonía,
estableciendo tu dominio,
enraizado por las profundidades,
extendiendo tus riquezas,
resiliente ante lo adverso,
perseverante ante la contaminación.
Porque hay quienes escuchan
cuando la tierra llora.
Poema que forma parte de la propuesta "Objetivos de Desarrollo Sostenible" de Dafne Sinedie, para la convocatoria semanal "Un jueves, un relato".

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Qué preciosidad de poema, querido Dulce *.*
ResponderEliminarAunque el paisaje sea hostil y nos veamos en la obligación de usar espinas para sobrevivir, lo importante es conseguir florecer de nuevo. ¿Y qué hay más bello que una flor en el desierto?
Respecto a los últimos versos, la Tierra se merece que la escuchemos llorar y que busquemos las soluciones para remediarlo.
¡Mil gracias por participar! 💜
Dulces besos de cactus florecido
Me alegro de que así te parezca y de que recibas el mensaje que he querido plasmar. Todo llanto es también un mensaje a atender. Un placer, Señorita.
EliminarDulces besos de cactus florecido 💜
Un poema brillante. El cactus resiste con sus reservas de agua en un horizonte árido. Y es que el agua es la base de la subsistencia. Me encanta. Un abrazo
ResponderEliminarUn real resiliente ante lo adverso es el cactus y muestra de cómo la naturaleza nos enseña a adaptarnos en lo adverso. Gracias, Nuria.
EliminarBesos dulces.
Maravilloso y sentido poema, que llega a arañar el alma al leerlo.
ResponderEliminarMe ha gustado muchísimo.
Poder conmover con lo que uno escribe es siempre un halago. Gracias, Tracy por sentirlo así.
EliminarUn beso dulce.
No solo es un poema reivindicativo, es poner un toque de atención a nuestra madre tierra.
ResponderEliminarLas flores más bellas llevan espinas, pero en el caso del cactus, es una planta que crece en un terreno hostil donde el agua es más preciada que el oro, y aun sin ella su flor es divina.
Un beso.
La naturaleza es sabia y nos muestra el verdadero equilibrio de las cosas, algo que el ser humano rompe continuamente.
EliminarBesos dulces, Campirela.
Hay quienes escuchan cuando la tierra llora.
ResponderEliminarY hay quienes se adaptan a las condiciones hostiles.
Saludos.
Por suerte hay quienes la escuchan y se trazan objetivos de desarrollo sostenible como nos ha mostrado Dafne. Saludos.
EliminarUy que hermoso poema. A veces nos volvemos indiferentes pero debemos escuchar a la tierra llorar y ayudarla. Te manod un beso.
ResponderEliminarHay que escuchar y poner atención a nuestro entorno y aprender de ello. Gracias por apreciar mi poema, JP.
EliminarBesos dulces.
Los cactus albergan el agua de la vida, si sabes buscar en su interior. A veces la tierra se protege si le dejamos espacio y tiempo.
ResponderEliminarQue tengas un bonito espejismo...ya que tú lo eliges.
;)
Saber buscar y también valorar lo que se tiene para hacer de ello buen uso. Es lo que nos muestra el cactus en su habitad tan inhóspito. Mejor que un espejismo, elijo un oasis.
EliminarBesos dulces, Marina.
Seguramente tu oasis sea tbn un espejismo.
EliminarBesos de enero.
Menos mal que eres mi amiga ;)
EliminarUn beso dulce más.
Cierto querido Dulce, la tierra
ResponderEliminartambien sufre cuando la tratamos
mal, hay que saber agradecerle,
todo lo hermoso que nos da.
Besitos dulces
Siby
Agradecer y aprender de ella por supuesto para convivir en armonía con nuestro medio ambiente.
EliminarBesos dulces, Siby.
Precioso poema que nos recuerda que la supervivencia consiste en adaptarse. Y ahí está el cáctus en medio del desierto, haciendo frente a la sequía y altanero en su figura.
ResponderEliminarUn saludo.
Siempre debemos adaptarnos a las condiciones que se nos presentan, pero también saber aprovechar lo que tenemos en nuestro medio, como hace el cactus. Saludos.
EliminarUn poema bellísimo, honrando a la Madre Tierra, que nos conecta con nuestra esencia... como ese cactus, inmutable, fuerte ante todas las adversidades.
ResponderEliminarPrecioso!
Un beso.
Un cactus que nos enseña a esa comunión con la Madre Tierra. Complacido de que te guste, Lunaroja.
EliminarBesos dulces.
Un texto que nos habla de la necesidad de tomar conciencia del daño que estamos causándole a nuestro planeta. Ojalá las medidas concretas lleguen a salvarlo. Un abrazo
ResponderEliminarYo no soy tan optimista respecto de que las medidas realmente tengan a largo plazo un efecto importante, pero todo lo que se haga es necesario para ello.
EliminarUn beso dulce.
Un poema precioso, la naturaleza siempre va a sobrevivir…y no habrá humano sobre la faz de la tierra, pero sí Madre Naturaleza.
ResponderEliminarFeliz Domingo , MM.
Así lo creo, tal vez se extinga la raza humana, pero no el planeta. Gracias por tu visita, MM.
EliminarBesos dulces.
Un bello poema que nos recuerda lo importante que es cuidar el agua, ya que sin ella los bellos paisajes se transforman en yermos desiertos. Acá en mi país las mineras contaminan ríos enfermando a la población del lugar con la impunidad que le da el dinero.
ResponderEliminarQue tengas un buen día
Saludos
También sucede aquello aquí, se contaminan ríos y el mar, por eso son resistidas las mineras cuando quieres establecerse en algún sitio. Un saludo.
EliminarQué hermoso poema, Dulce, dice tanto!
ResponderEliminarEs oda al cactus, a todo su simbolismo!
Me encanto, besos mil
Así es, como bien lo has percibido, una oda a ese cactus que se impone en un paisaje árido.
EliminarMás besos dulces Mil.