Elevada entre brazos,
sostenida entre alientos,
atrapada entre paredes
de candentes pieles.
Invadida por un huracán de dos frentes,
el viento que agita,
el viento que agita,
el mar que golpea
y ella la roca que resiste.
Fantasía y desenfreno
de bocas que se doblan y multiplican
siendo mía, siendo de él,
de mi cuerpo, de su lengua
de su cuerpo, de mi boca