jueves, octubre 15, 2026

Silencio. (Susurros de Maia)

Cosas de la oscuridad...

Yo no nací para la noche.
La noche nació dentro de mí
mucho antes de que aprendiera
a temerle a la oscuridad.

Por eso no pregunto quién gobierna
cuando las estrellas pierden el rumbo.
Hay puertas que no se abren con llaves,
hay nombres que solamente se pronuncian
cuando una está dispuesta a arrodillarse
ante aquello que reconoce.

Yo lo reconocí.

No fue la voz.
No fueron las manos.
Fue esa manera tuya de mirar
como si supieras exactamente
qué parte de mí llevaba años esperando.

— Silencio —

Estoy aquí.
Entera.
Despierta.
Y voluntariamente tuya.

© Maia.

Susurros que Maia dejó en mi poema "Silencio".
Mi gratitud Maia.
Besos dulces. 

sábado, octubre 10, 2026

En las sombras.

Bajo la bóveda de un fino dosel,
entre respiraciones secretas
y aromas de rosas
se gesta el fuego que doblega tu guardia.
Ardes con el deliro de la fiebre
rogando porque las horas no mueran
y me vuelva en ti un eco constante
de agudo gemido.
Soy la espina que rasga
tus pétalos ávidos de primavera
los que rezuman perdidos en el goce infinito
cuando me dejas entrar,
y entonces nadie sabe
que palpito en las sombras de tu deseo,
el que me invoca latente
con la apetencia de serme.

lunes, octubre 05, 2026

Desafío.

Me reta,
me desafía a ir más allá
de lo que su boca pronuncia
en un ven disparado con sutileza.
Pero mi apuesta es audaz
elevando las pulsaciones
que tensan las venas
ante la demanda consentida.
Y pacto
hacerla llorar en torrente
desde su bermejo cielo
y en dorados destellos.