Y si la verdad fueran los sueños?...
Llegaba como siempre la hora de viajar en silencio, de cerrar los ojos de tantos, como tantas veces, de seguir mi errante existencia por los paisajes de Ensoñamiento, sin prisas de tiempo, sin dormir. Como ya era usual, conforme transitaba las ensoñaciones, todo iba tomando forma y los lugares se edificaban y se desvanecían al unísono. Los colores cambiaban o se esfumaban. Personas conocidas transitaban a mi alrededor, personas que ya habían partido, personas que no he conocido. Rostros familiares de otras existencias.
Deambulé por una calle extensa plagada de pesadillas antes de llegar a una habitación de plácido perfume, casi en penumbras. Allí se encontraban ellas profundamente dormidas, simétricamente alineadas en perfecto equilibrio. De un lado estaba Desesperación, del otro Deseo. Aún en su reposo podía percibir lo que sentían y claramente ver lo que soñaban. Desesperación me miró profundamente casi queriendo controlar cada palabra y acción, buscando la perfección, no le importa volver a comenzar para lograrla. El error no cabe en ella, su determinación es su arma y su atractivo. Deseo en cambio todo lo mide antes, su tímido silencio le sucede a su pensamiento y en su interior la pasión que solo yo vislumbro, crece ajena a las mortales miradas. Pronto sentí otra presencia, Delirium, la chispa espontánea, la risa sin motivo aparente, la exigencia desmedida que solo se rinde ante lo anhelado.
La atracción que juntas ejercían era magnética y en un instante de lucidez pensé en cambiar lo predecible, en dar vida a mi propio sueño, pero antes de poder hacerlo alguien sujetó mi brazo. Destino, es ella quien pone cada imagen en mis sueños, es ella quien maneja las posibilidades, quien acerca a mí lo real. Y yo, yo soy el Señor de los sueños, desterrado a otra realidad en la distancia, viajando por mundos oníricos donde encuentro mi única forma de poseerlas.
Relato que forma parte de la propuesta "Inspirándonos" de Sylvia, para la convocatoria semanal "Un jueves, un relato".

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Lo magnífico es la mirada de Dream. Puede contemplar cada posibilidad, cada deseo y cada anhelo, aunque siempre desde la distancia. Porque ¿qué puede resultar más seductor que aquello que se desea poseer y jamás se logra alcanzar?
ResponderEliminarLa ausencia convierte el deseo en eternidad, Dulce.
Besos
El mundo de los sueños es distinto al de la realidad, aunque en excepcionales ocasiones ambos puedan mezclarse rompiendo las leyes de la lógica. Además, todo deseo es también un sueño, no lo crees igual?.
EliminarBesos dulces, MdN.