En la suma exacta
de la cópula filial
se entrelazan conexos cauces
en movimiento constante.
Van como fauces
libidinosas
al tallo del jade
mezclando salivantes sabores
ante la opulencia de la carne.
La palabra se silencia
reinventando el lenguaje
con impúdicos vocablos
que festejan el rebose.

.png)
No hay comentarios:
Publicar un comentario
“La belleza complace a los ojos; la dulzura encadena el alma” (Voltaire)