Ser o no ser
cuestionando lo casto
de las apariencias,
desatando ángeles
que se precipitan
en las cumbres de los placeres
al volar a ras de la carne
que asciende y se exhibe
indecentemente.
Así ella es,
salvación o perdición,
el atractivo oculto
en todas sus misteriosas formas,
un capricho constante
sin vanos dilemas.