Algunos se alzan
desde el pedestal
de la doble moral
enjuiciando las diversas formas
de placer y de amar.
Y quién puede juzgar
cada batalla personal,
cada opción escogida
que revela
lo que no todos logran sentir.
Solo la experiencia desafía los límites
y reconcilia el valor de ser,
solo el orgullo destierra la vergüenza
sin el miedo de caer.
No creas saber
aquello que rechazas
el camino más fácil
es siempre la ignorancia
y tú juzgas mi placer
porque escondes
tus anhelos más impuros.
Poema que forma parte de la propuesta "Letras con orgullo" de Dafne Sinedie, para la convocatoria semanal "Un jueves, un relato".

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Te asusta lo desconocido, lo que no comprendes, por qué no solo sentir; y que el mundo fluya.
ResponderEliminarCuando aquello desconocido se ofrece en manos confiables solo hay que aplicar lo que dices, sentir y fluir.
EliminarBesos dulces, Maia.
Quien ha caminado sus propios abismos no juzga los ajenos; sabe que cada alma encuentra su nombre cuando deja de temer aquello que anhela.
ResponderEliminarBesos, Dulce
Cada uno es libre de lo que vive y siente,
ResponderEliminaren los tiempos que estamos y aún siguen esos prejuicios.
el respeto es esencial.
Chapeau!! por el poema y la imagen :))
Besos dulces Mi Dulce
Este poema me ha parecido una reflexión valiente y directa sobre la libertad de ser uno mismo frente a los prejuicios y la doble moral. Me gusta cómo defiende que nadie puede juzgar las vivencias, los sentimientos o las decisiones ajenas sin haber recorrido ese mismo camino. Además, transmite un mensaje de orgullo, autenticidad y aceptación, invitando a cuestionar la ignorancia y los juicios que nacen del miedo o de los propios conflictos internos. Precioso Dulce.
ResponderEliminarUn abrazo
Un reinvicativo poema a cualquier forma de sentir y amar.
ResponderEliminarAún quedan barreras por saltar, aunque estás solo se podrán lograr cuando cada uno respete su propio espacio y dejen libertad para ser quien desee ser.
Un beso, feliz fin de semana.