lunes, enero 19, 2026

El Baile por Auroratris VIII.

Infaltable, puntual
llegó un año más al Baile
para la cita escogida.
De seda y cuero
se dirigió a El Confesionario
y bajo mi atenta mirada
me susurró su confesión.


Mi Gratitud Mi Querida Auro por no faltar a la cita.
Besos muy dulces.


Una Confesión Puntual 


La puntualidad es una virtud que compartimos la invitación de Dulce y yo. Como cada fin de año hay una fiesta que celebrar en su Castillo durante la cual corre el champán, bailes con el anfitrión y hasta juegos tan divertidos como sexys donde el ingenio está servido entre miradas y susurros intencionados. 

El atuendo atrevido siempre es una opción para el momento íntimo. ¿Cuál disfraz tocará está vez? Entre tules, sedas y cuero anda mi elección. Imagino a mi lado al Caballero dando su punto de vista ante cada prenda. Su mirada penetrante y su aceptación ante la resolución del dilema textil.

No puedo llegar tarde cuando el conjunto está solucionado, el maquillaje acabado y el peinado... ¡Ja, despeinado! Un taxi en la puerta me avisa con un toque de claxon de que es la hora. El taxista se apresura para abrir mi puerta antes de que llegue hasta él. Sus ojos y su boca tienen el mismo diámetro de sorpresa que espero provocar en Dulce. Un cuerpo de cuero negro y una falda de gasas moradas se deslizan dentro del coche.  Solo doy la dirección y la noche se abre llena de emociones. 

Ahí está este Castillo encantado. Me esperan aventuras que permanecerán de manera sempiterna entre sus arcanas paredes. La expectación está servida mientras desciendo la impresionante escalinata que me dirige hasta la caballerosa mano del anfitrión.

Sus ojos brillan tras la máscara seductora, los míos lucen tras el brillo de las lentejuelas. Creo haber acertado en la elección, no por ello el resto de las damiselas están exentas de belleza. Esta noche todo es divino, risa y encanto. 

Si difícil fue elegir el disfraz más complicado será elegir la habitación en la cual un juego late dispuesto a ser disfrutado por ambas partes. 

Observo a mi alrededor el bullicio que crece, las risitas alejándose por los largos pasillos hasta que un susurro se cuela en mi oreja y deja una pregunta coqueta:

- ¿Ya ha elegido la Señorita? ¿Acaso, necesita ayuda? 

En ese instante lo veo claro. Necesito una confesión. Y así mismo se lo hago saber. No hace falta descubrir su rostro para adivinar la emoción que bulle bajo el antifaz.

La señal es al finalizar nuestro baile. El pasillo se abre lujosamente hasta plantarme frente a la puerta que reza como «Confesionario». Una vez dentro puedo respirar su perfume que me guía hasta un sillón confortable donde el Dulce Caballero espera para mi confesión. 

El silencio envolvente se rompe con su voz, mis rodillas tocan el suelo y una mano protectora se posa sobre mi cabeza, la cual se hace nido sobre sus piernas.

- «Confieso haber imaginado una intimidad desbordada con Usted dándole protagonismo a mis manos, aves buscando el calor de su piel entre los ropajes, mis yemas como auténticas llamas 
incendiarias dejan un reguero erizado allí donde se posan. 

Confieso querer ser invidente para leer el lenguaje que revela cada parte de su cuerpo. Sentir y Sentirle haciendo poesía inscrita en el aíre con cada uno de sus suspiros. 

Confieso el deseo de su indefensión bajo mi trémula carne y ser liberada de este pecado que arde dentro de mí.

Ruego me conceda la absolución, Dulce Caballero»

Salgo algo aturdida de este encuentro con la sensación de caminar flotando. Tomo una última copa antes de abandonar el Castillo, en el último sorbo siento su respiración en mi espalda y una nueva invitación:

- La espero el Año Próximo, Señorita.

Mi sonrojo hace una carrera hasta el taxi que ya espera al igual que el amanecer. 

Lanzo un beso que Él captura en el aire y «DulceMente» lo lleva a sus labios.


© Auroratris 

sábado, enero 17, 2026

El Baile por Cora VI.

Cruzó la puerta del Castillo
con el corazón palpitante
como aquellas campanadas
que fueron testigos
de un beso de almas
sellando nuestra cita en El Salón.


Mi Gratitud por acompañarme un año más en Mi Baile.
Besos siempre dulces Mi Corita.

EL DULCE SUSURRO

Me muestro tras el manto del invierno,
dispuesta a todo lo que me haga sentir,
de gala se visten mis ansias
y presa ante la inquietud
de su intimidante mirada.
Entre sombras
se deslumbra un te quiero de sus labios… 
un quédate esta noche conmigo,
en un baile desesperado 
al capricho de su orden…
y allí cuando las campanas titilan
las doce…
un temblor anuncia las mariposas
del beso cosido a esta boca 
que lleva su nombre…
Culmen indeleble
más allá de las almas,
tras el dulce susurro de las palabras.

© Cora

lunes, enero 12, 2026

Gracias ...

La música comienza a diluirse entre el silencio nocturno, las luces de las estancias del Castillo se apagan, solo queda iluminado bajo la Luna Violeta y un año más lo acontecido en el Baile anual de máscaras pasa a ser parte de la historia. Las invitadas acudieron con la ilusión de siempre y el Dulce anfitrión estuvo encantado de tenerlas nuevamente en El Salón, así también agradecido de quienes aceptaron una cita junto al Dulce Caballero durante los días de baile. Gracias: Siby, Campirela, Lunaroja, JP.Alexander, Sylvia, Cora, Auroratris, Marina, Hanna, Milena, Beatriz Lopes, Dakota Zen, Mujer de Negro, Mag, Nuria de Espinosa, Dafne Sinedie, Beatriz Martín, Tracy y Cléia por responder a la invitación.


Un beso entre dulces susurros se vivió en El Salón, una confesión puntual se hizo en El Confesionario, una sonrisa conocida afloró al son de la música, un corsé se desató entre pasiones, un tocadiscos especial puso ambiente a una tradición cómplice, un reencuentro se produjo en El Salón, mientras un último compás trajo una esperada presencia. La seducción tomó cuerpo de mujer en El Salón, una cita a ciegas desnudó el hambre sobre la piel, un baile romántico selló la Noche Vieja, una Gran Bayadera bailó para mí y un Cisne se descubrió, un sentimiento de sumisión se entregó al Dulce susurro, un conteo milimétrico acorto las distancias, una confesión finalmente llegó a tiempo y un encuentro íntimo tras el Baile cerró el festejo. 

Y lo demás, siempre es un secreto que guarda El Castillo. Alguien se queda dentro? Alguien aún se aventura por los pasillos y habitaciones? Seguro que sí. Las puertas se cierran y los ecos permanecen. M gratitud por haber venido un año más.


GRACIAS CORA

GRACIAS AURORATRIS

GRACIAS MARINA

GRACIAS LUNAROJA

GRACIAS DAFNE

GRACIAS MUJER DE NEGRO

GRACIAS MAG


GRACIAS CAMPIRELA

GRACIAS NURIA

GRACIAS JP.ALEXANDER

GRACIAS MILENA

GRACIAS TRACY

GRACIAS CLÉIA

GRACIAS MAIA


GRACIAS SYLVIA

GRACIAS GINEBRA