La noche es una sirena
de plateadas luminarias
que caminan descalzas
con impredecible rumbo.
Qué Dios ajeno urdió este incierto?
Qué Demonio impuso sus mandamientos?
porque en la ceguera multitudinaria
resbalamos sin creencias.
- Silencio-
Seis fieras se alimentan insaciables
todas unidas por la misma sangre
tantos nombres reptando
resucitando en la misma carne.
Qué locura atiza las hogueras?
Qué presencia se mueve entre cometas afilados?
y carcome los cimientos del tiempo
ignorando esta existencia.
Poema que forma parte de la propuesta "Surrealismo"
del blog "Serendipia ༄Variétés༄" de Ginebra.
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“La belleza complace a los ojos; la dulzura encadena el alma” (Voltaire)