Venció a lo adverso
para silenciar a la espera
acudiendo al llamado
del Dulce Caballero
ante quien confesó
su devoción con esmero.
Mi Gratitud Querida Ginebra por regalarme esta cita.
Dulces besos cariñosos.
Confieso
Y he de confesar(te)
que la piel no pudo
olvidarte;
fiel deseo
que fluctúas
en tan vívido aquelarre
de este fuego
de la carne
que no sabe; no quiere
someterse
al olvido
de ese abismo
donde morir
y respirarte.
Latiente y pedigüeño
—me falta el aire—;
son tus manos
macerando mi cabello,
y mis rodillas…,
en el suelo.
༄Yo me confieso༄
como néctar que fluctúa
y se derrama
entre mis labios.
—Y tú
tan firme y dueño;
tan preso
y tan dentro
de mí—.
Ginebra©®
Cita en El Confesionario – Invitación de Dulce para El Baile de Fin de Año 2025-26

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A veces la piel es la última en olvidar, o la que nunca olvida. Me encanta como moldeas esos versos que atan a quien los lees. Al menos a mi. Te dejo un abrazo, Dulce!
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