Hay un juego que se gesta
en íntimo secreto
e incipiente curiosidad,
un llamado que acerca
cuando mi nombre resuena
impregnándose al borde
de sus cameladas comisuras.
Soy rúbrica que llega
cristalina e indeleble
ahondando entre relieves
para habitar en silencio
lo antes inmaculado,
así profano sus santos labios
como si fueran las mismas
puertas del cielo.

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Hay nombres que se pronuncian, el tuyo se saborea.
ResponderEliminarBeso, Dulce
Y nunca mejor dicho para este poema, además me gusta la frase.
EliminarBesos dulces, MdN.
Dulce rúbrica.
ResponderEliminarDulce e indeleble.
EliminarUn beso dulce, Tracy.
Huellas secretas saboreando en silencio sin saber que esa rúbrica hizo su efecto.
ResponderEliminarMuy sugerente letras e imagen.
Besos.
Mi rúbrica siempre hace efecto, siempre marca y permanece. Gracias, Campirela.
EliminarBesos dulces.
Sugerente e inolvidable rúbrica... wow
ResponderEliminarComo para decir, dónde firmo? ;) Gracias por esos conceptos, Sylvia.
EliminarUn beso dulce.
Me encanta como tus versos seducen. Te mando un beso.
ResponderEliminarLo dulce siempre seduce y deja un buen sabor de boca ;)
EliminarBesos dulces para ti.
Siempre me han dicho que la curiosidad mató al gato y siempre imaginé que ést@ respondiera: es mejor morir sabiendo que quedarse con la duda... y no hace falta decir que estoy muy de acuerdo. A parte ¿hay forma mejor que esa para que alguien pronuncie tu nombre?
ResponderEliminarBesos grandes grandes.
Apoyo eso, quedarse con la duda es también no haberse arriesgado y vivido la experiencia, y en este caso el riesgo no es tal, solo saborear lo dulce. Y si tú dices que es la mejor forma, yo no te contradigo ;)
EliminarBesos dulcemente grandes, Alma.
Meu pai do céu, mas o que é issooooooo? Tchau, fui!!!!
ResponderEliminarYa te explico yo qué es ;) Huye jajaja
EliminarBeijos doces, Rô.
Los dos últimos versos! Qué maravilla... una rúbrica perfecta,sin duda.
ResponderEliminarBesos!
Algunos poemas nacen por el final, no te digo más ;) Y sí, una rúbrica para saborear dulcemente.
EliminarBesos dulces, Lunaroja.
Un poema muy evocador *.* Me gustó especialmente la última metáfora en la que los labios se convierten en las puertas del Cielo.
ResponderEliminarA ver si uso la clepsidra y gano un poco de tiempo...
Más dulces besos
Esa metáfora originó el poema y además es una metáfora muy sexual si la visualizas. A usar la clepsidra y la llave maestra de Mis Dominios. No tardes.
EliminarMás dulces besos en las puertas de tu cielo.
Atrevida resurrección.... tu fama atraviesas sus poderes entregándose a tu baile sin pensar
ResponderEliminarTal cual, sin pensar para saborear la dulce esencia.
EliminarQué delicada intensidad existe en estos versos… Hay un erotismo sutil, elegante, casi sagrado, que transforma el deseo en poesía refinada. La forma en que el autor conduce la imagen de los labios como “puertas del cielo” crea una atmósfera hipnótica, envolvente y profundamente sensorial.
ResponderEliminarAdoré la combinación entre misterio, provocación y lirismo. Nada suena excesivo — todo es sugerido con clase, a través de metáforas muy bellas e inteligentes. Un poema que seduce por la sutileza y por la belleza de las imágenes construidas.
Besos, mi querido.
Que mis versos lleguen así, me complace, que sean sutiles, suaves como la más dulce caricia y como ese sabor que se impregna en los labios que comienzan a conocer el placer.
EliminarBeijos doces, Querida Cléia.