Un conteo hacia atrás
con un baile por comenzar,
con el mar que viene y va,
con un vals pleno de sensualidad
con las dulces caricias
que provocaron su vibrar.
Muchas gracias, Sylvia por animarte a entrar en Mi Baile.
Besos dulces.
EL BAILE DE DULCE: TRES, DOS, UNO...
Dulce nos invita a un baile para iniciar el año y allí que vamos. Más danzantes de las palabras en El Dulce susurro
Ella no curiosea el baile. Ella contempla el mar.
No se decide a entrar entre el gentío, las copas y las risas. Percatándose de su indecisión el dulce caballero de la mansión se acerca lentamente y situándose tras ella acerca el rostro a su cuello.
Ella imagina y cuenta la distancia entre el rostro del anfitrión y su piel... Tres milímetros, dos, uno... No lo sabe y tampoco se mueve para comprobarlo, sólo juega con la fantasía.
Él toma los dorsos de sus manos y enlazando sus dedos, las lleva sigilosamente a sus caderas, las desliza, descienden y ascienden queriendo iniciar un baile mientras llegan a una meta imaginaria en su pecho, que no alcanza.
Ella imagina y cuenta la distancia de nuevo... tres milímetros, dos, uno...
Detiene el primer contador cuando los labios rozan el primer tirante y lo acompañan hasta el abismo del hombro donde se desmorona en caida libre. El segundo contador se detiene súbitamente tras sentir el mapeo que los labios realizan desde el hombro hacia la nuca y notar la sigilosa aproximación al segundo tirante... tres milímetros, dos, uno...
Ella no curiosea el baile. Ella ya no contempla el mar...
© Sylvia.

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El mar se mece cadencioso ante la sensualidad de un roce.
ResponderEliminarComo el mejor de los bailes en una cita dulce de dos.
EliminarBesos dulces, Maia.
Muy original el relato!
ResponderEliminarMe ha gustado mucho, mucha sensualidad sugerida!
A veces no hace falta ser explícita.
besos
La sensualidad siempre es estimulante para los sentidos y así nos lo confirma Sylvia con su relato.
EliminarBesos dulces, Lunaroja.
Me encantó el baile de Sylvia! Ese mar, ese tres-dos-uno, no es distancia... es ritmo!
ResponderEliminarBesos!!
Ritmo, ciertamente y tú que sabes de ritmo eres voz con autoridad para decirlo.
EliminarBesos dulces Mil.
Dulce! Gracias por invitarme a tu baile, Ha sido un placer :)
ResponderEliminarUn mutuo placer, gracias a ti por acudir a la invitación y hacerlo por vez primera con este sensual relato.
EliminarBesos dulces, Sylvia.
Como seu Blog é lindo
ResponderEliminare cativante.Nao lembro
de ter vindo aqui antes.
Adorei seus textos.
Aguardo vc lá no Espelhando.
Bjins de otimo pós carnaval
aqui no Brasil
CaiahôAlc.
Sí, habías venido ya una vez a Mis Dominios. Aquí ya se acaban los ecos de mi propio carnaval, Mi Baile.
EliminarUm beijo doce.
No quería perderme esta escena tan linda al lado del mar, con esa brisa que son los labios del caballero anfitrión. Sylvia nos deja un romántico y sensual baile. Gracias a los dos, y besitos para ambos.
ResponderEliminarY qué honor ser la brisa en un momento así donde se desencadena la tormenta sensorial. Así nos lo ha regalado Sylvia.
EliminarBesos dulces, Campirela.
El inicio del baile suele ser importante, aunque ella mire el mar, y al final dejé de hacerlo. La brisa se puede sentir. Felicidades a los dos. Besitos
ResponderEliminarEn esa contemplación encontró algo más que solo una brisa para sentir.
EliminarBesos dulces para ti.